“EN AUTOMÁTICO”
Ayer por la mañana llegué a una reflexión cuando me ocurrió algo que de vez en cuando me pasa. Me metí a bañar y el resultado es que no metí la toalla al baño.
Justo eso pasa cuando se hacen las cosas en automático y cuando uno está con sus rollos o sus propios pensamientos. La reflexión fue eso mismo; ¿Por qué ocurren ese tipo de cosas, por distracción? Puede ser, pero si nos damos cuenta pasamos mucho tiempo de nuestras vidas en este estado. Cocinamos así, limpiamos, lavamos trastes, incluso manejamos en automático y cuando nos damos cuenta hemos llegado a donde queríamos llegar: a nuestro destino.
Alguna vez leyendo sobre cierta disciplina de autoconsciencia había un ejercicio en el cual hay que tener consciencia de uno mismo y de nuestro entorno el mayor tiempo posible. A esto se le llama “el ejercicio” y no es otra cosa que estar atento y ser conscientes de nosotros la mayor cantidad de tiempo.
Relaciono este ejercicio con esta reflexión porque tiene mucho que ver. Es como soñar despierto, es algo similar.
También en este sentido y realizando un poco el ejercicio que citaba antes, me he dado cuenta que las personas no están atentas al entorno en el que viven, por eso choca la gente caminando y se estorba a otros sin quererlo. A veces somos muy egoístas en ese sentido y no se hace caso a los demás sino simplemente a las necesidades personales.
En cuanto transcribo esto me doy cuenta que escribir es un acto similar de atención y no atención, es dar pie a los pensamientos mediante el tacto, mediante la escritura. Esto que escribo lo hice en su momento en papel, con pluma. Hasta esa práctica se pierde ya que no se ejercita.
28-agosto-2012
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