Desde hace tiempo quería escribir algo pero no encontraba un tema en específico para tratar, me he dado a la tarea de investigar un poco sobre el panorama mundial ya que de repente estamos ensimismados con nuestros propios problemas como personas y como mexicanos que somos. No quería hablar sobre la Pandemia y el confinamiento porque es lo que todo el mundo se puso a escribir y a reflexionar, sin embargo es importante plantear un antes y un después de este evento de salud mundial; justo hoy cuando pensaba que todo apuntaba hacia la disminución que tanto hablan los especialistas me entero de una subcepa del Omicron, uff, parece no tener fin.
México es de nuevo un país con aspectos muy particulares, de polarización evidentes, ya sabemos los datos y la experiencia que como país hemos tenido en esta emergencia sanitaria porque nos lo hacen saber todos los días, mientras hay un confinamiento ciudadano en algunos sectores, que por lo general tienen mucha gente como parte habitual de los días, existen lugares (los de esparcimiento) que siguen con mucha afluencia, por citar un ejemplo el Centro de la CDMX sin gente y espacios como la Zona Rosa abarrotados. Lo que siempre me ha llamado la atención aparte de lo evidente es la parte cultural y económica, el país siguió recibiendo gente todo el tiempo y nunca hubo cercos de ningún tipo ni restricciones. Ante este panorama hubieron grupos de turistas infectados en su totalidad, cruceros y demás, lo vimos todos. No sé qué hubiera sido de México sin turismo en estos tiempos de recesión económica, sí hubo meses críticos pero al poco tiempo todo regresó a su casi normalidad, desde hace meses veo turistas en las calles, en lugares turísticos, eso sí, sin cubrebocas porque sienten contar con alguna inmunidad de algún tipo quiero pensar. Los eventos deportivos y culturales del mundo a los pocos meses de las restricciones se contemplan ahora abarrotados y con pocas medidas, claro, cada país tuvo una respuesta y una reacción diferente ante el virus, eso me queda más que claro y ahí sí no nos podemos comparar con los de primer mundo, ni de lejos siquiera.
Este ejercicio de escritura es para desahogar observaciones que he tenido en todo este tiempo y que de algún modo liberan el pensamiento.
También ha llamado mi atención en estas semanas los conflictos bélicos que están por iniciar al parecer de manera inminente, me refiero específicamente a los conflictos entre Rusia y Ucrania por un lado y el de China con Taiwán, me he estado empapando de información al respecto ya que son alarmas mundiales que se han prendido y de las cuales también debemos estar al tanto, tanto por lo cultural, humanitario sobretodo y lo económico ya que a México le llegan olas macroeconómicas y padecemos fiebres microeconómicas.
Ya de por si que con lo de la Pandemia teníamos ya como generación algo sin igual, venía diciendo yo que era como si nos hubiera tocado una guerra mundial y de repente se vienen estos dos acontecimientos de forma simultánea, ¿A dónde vamos a llegar con todo esto? Lo de Ucrania tiene que revisarse históricamente primero si uno se quiere enterar del origen de este conflicto con Rusia. Por lo pronto ya tenemos al “salvador del mundo” (EUA) mandando una cantidad obscena de armamento a Ucrania, parece que la cosa va enserio y se puede poner feo. Los rusos por un lado tienen su fuerza aplastante que ya todos hemos visto en las últimas décadas, creo que solo eran un gigante dormido, ellos tienen el control del suministro de gas que utiliza Europa en invierno y por el otro lado EUA tiene los recursos mas que necesarios para hacer colapsar de algún modo la economía Rusa, si Rusia lo decide tiene cualquier cantidad de medios para hacer que Europa viva una verdadera pesadilla invernal. El panorama de este conflicto no pinta bien, por el contrario, creo que está a punto de estallar e impactará de manera global.
Como puede verse es muy complicado este conflicto y no es menor tampoco el tema de Taiwan con China, pero este obedece mas a una especie de reconocimiento y soberanía nacional por parte de Taiwán, obviamente para saber bien hace falta revisar la historia de esta nación como parte en algún tiempo de China y de Japón a manera de protectorado, han pertenecido a ambas naciones por lo cual el tema de identidad está a flor de piel.
Por mi parte seguiré con esta búsqueda, no de la verdad, sino como un ejercicio de preocupación auténtica por los tiempos que vienen a manera de mirada crítica, de observación permanente sobre los cambios que estamos presenciando y que de repente pasan de lado en nuestra miopía ciudadana del tercer mundo.
Lo que debemos de tener es un aprendizaje de estos tiempos que vivimos y lo que me queda claro es que solo existe el presente y mas que nunca esa condición debemos hacer valer, muchos familiares y amigos se han ido en esto tiempos inciertos. Por ellos tendríamos que hacer valer nuestro paso accidental o de destino en este mundo.
h.
martes, 1 de febrero de 2022
Una mirada Adentro y otras mas hacia Afuera
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