Adiós a un viejo amigo
Tenía un tiempo de no escribir pero tenía ganas de hacerlo, por fin tengo algo nuevo que decir y que viene de la experiencia propia.
Hace poco tiempo, un mes aproximadamente me subí y me uní a la experiencia de dejar de fumar, llevo poco de manera práctica pero un mes de preparación. Llegó la hora y me entró un poco la reflexión al respecto. Es toda una experiencia.
Como la gran mayoría de mis familiares y amigos sabe, tengo este hábito, mismo que, si hacemos cuentas, tiene un tiempo de 20 años. Sé que muchos ignoran que lo hago pues mi nivel de fumar habitual es poco, sin embargo he tenido recaídas a lo largo del tiempo en las que estos periodos han subido de tono, tanto así de llegar a la cajetilla diaria (alrededor de 20 cigarros para los que no fuman).
Llegó el tiempo de dejarlo atrás y se debe a varios factores, uno de ellos el físico que mediante una medición médica arrojó en mi un dato que se me quedó insertado en la cabeza: tengo afectada la capacidad pulmonar y un aviso de bronquitis crónica.
La decisión también de dejarlo para siempre la he tomado también por la experiencia de alguien cercano a mi con el tema de cáncer, sus puntos de vista y vivencias han sido para mi un parteaguas importante, mismo que agradezco.
Nunca había intentado dejarlo como tal, sí he logrado, porque me lo he propuesto, llegar a mi nivel más bajo de consumo pero nunca me había propuesto dejarlo de tajo. A mi vida llegó la propuesta médica de hacerlo e integrarme a un programa especial para lograrlo, cuando me lo dijeron no lo dudé pues pienso que estoy muy a tiempo, mismo tiempo que si considero llegar a vivir el doble de años que tengo por lo menos de algo servirá. De la nada han pasado 20 años desde el inicio. Lo que había empezado como curiosidad e imitación terminó siendo un problema real y un hábito desagradable en mi persona. Comprendí desde hace mucho que padecía una adicción y que como tal debía ser tratada. Duro el reconocerlo.
Tengo escasos días de no consumo pero ya siento cambios importantes y sobretodo que la intención de dejarlo ha estado acompañándome y he estado preparándome desde hace un mes. Quise compartir esta experiencia con alguien y por eso escribo sobre ello. Lo que siento es un mucho de luto, como si un viejo amigo/a se fuera. ¿Cómo un amigo? Pues sí, mis reflexiones me han llevado a catalogarlo como tal pues ha estado en muchos momentos de mi vida, los buenos y sobretodo los malos que es donde se hace más presente. Siento como una despedida, como cuando alguien que conoces muy bien se va de viaje largo o simplemente muere.
Me he dado cuenta que enmascara problemas de otro tipo como el estrés, la soledad, la ansiedad y demás manías; es como la punta del iceberg de otras temáticas personales. Existe la parte física que es la adicción como tal pero la parte mental es la más fuerte.
Pienso que la ayuda extra que estoy recibiendo es ideal y que toda persona con este tema debería tener acceso a él, es como una línea de ayuda y desconozco si por mi propia voluntad hubiera podido hacerlo pero sé que sí, que si lo hubiera intentado así lo habría logrado, sin embargo, la ayuda extra no me viene nada mal.
Es todo, quería hablar un poco al respecto y decir que es un problema de muchos que involucra disciplinas varias como: medicina, psicología, trabajo social, técnicas alternativas y demás variantes.
Si alguien quiere compartirme su experiencia al respecto o simplemente hablar de ello estoy abierto/receptivo.
h.