domingo, 10 de abril de 2016

Movilidad en México: costumbre, moda, desquicio y educación.



Sentí de repente la necesidad de escribir al respecto, pasan tantas cosas en la ciudad que de repente algo de entre todo nos llama la atención o sale a relucir por distintas razones.

Cualquier cosa en una ciudad como la nuestra es problemático, y cómo no va a serlo si estamos sobrepoblados y existe un problema de décadas de centralismo absurdo. Hay un tema en particular que explotó recientemente y es un tema básico en una ciudad con estas características: la movilidad de su gente.
A pesar de que tenemos todo tipo de transporte y de que vivimos en situaciones privilegiadas a comparación de otros estados y poblados, tenemos problemáticas particulares para cada uno de ellos.
Una parte de la población se ha visto afectada recientemente, un sector que tiene poder y participación ciudadana, que accede a otro tipo de medios para expresar su descontento y no por esto quiere decir que antes no se tuviera un problema. La gente común ha vivido con esto desde siempre porque no es lo mismo vivir en el centro de la ciudad, dentro del primer sector o las primeras delegaciones cercanas al centro que están conectadas hacia todos lados que vivir en Milpa Alta, Tláhuac por mencionar algunos ejemplos.

Me parece absurdo que de repente se tome como un problema nuevo la situación del desplazamiento de los ciudadanos, siempre ha existido sólo que no se había manifestado y esto pasó porque se afectó a personas que habían optado por el transporte privado desde siempre, muchos como una forma de solucionar la necesidad de movilidad. Me consta que muchos de ellos no sabían el precio de un boleto del metro o rutas de camiones, metrobuses y demás medios de transporte.
Todo esto que escribo me lo provocó el hecho de que hubo gente en redes sociales que ponía el precio de un viaje en Uber en estos días de nuevos no circula y contingencias ambientales, a manera de descontento, presunción o simplemente por participar. No pude creer cómo hubo gente que pagó alrededor de $1000.00 por un viaje sencillo, lo peor es que su primera solución fue el pensar en que si no circulaba tomaría taxi (en cualquiera de sus vertientes actuales) de verdad que esto me pareció el colmo y me generó molestia. Las personas que están tan habituadas al auto vieron como parte de la solución distintos escenarios, como parte de lo mismo la gente motorizada se enfrentó al viejo problema del transporte público, la realidad del mexicano común y es entonces cuando nos exaltamos y queremos generar una revolución, todo porque se han metido con la comodidad del ciudadano privilegiado.

A lo que quiero llegar es a lo siguiente, tomemos esta experiencia y pensemos en que es un simulacro de una ciudad sin autos, por qué no pensar en soluciones alternativas de movilidad siempre, no solo cuando se nos exige, no nos indignemos cuando no podemos circular, indignémonos y tomemos acciones reclamándole al gobierno mejores programas de verificación ambiental, un transporte público suficiente, digno y sobretodo efectivo.
Una sola persona puede usar el tipo de transporte que más le convenga, sólo es planeación y participación. Debe ser algo de todos los días no solo en los de contingencia.
Existen otro tipo de soluciones en otros planos como el trabajo a distancia, ¿por qué tenemos que desplazarnos siempre cuando ya no es tan necesario?, regresemos a caminar por las calles y reclamemos espacios públicos.
Las bicicletas son parte de la solución no toda la solución, los vehículos de una sola persona también son respuesta como son las motos, ridículo es también prohibir su uso, ¿por qué manejar un carro para desplazarte solamente a ti, con 4 espacios vacíos. Es innecesario el auto para distancias cortas, subamos y solucionemos el problema real que es la contaminación en el mundo, el gasto energético, el cambio climático y problemas verdaderamente serios no en un problema casi doméstico.

El gobierno de la ciudad toma medidas al vapor, eso ya lo sabemos porque de casi nada sirve eliminar autos si no se da un correcto mantenimiento al transporte público y al parque vehicular del gobierno, el sector industrial que no se regula ante temas de contaminación ambiental.
El colmo es no tener un estudio de la contaminación real y actual, lo que se tiene es de hace décadas al igual que las estadísticas, el equipo ha caducado, infraestructura inexistente y falta de compromiso total de nuestros gobernantes. Investigadores y factor humano tenemos y de los mejores pero no, de eso no se habla.

Todo se reduce a la falta de consciencia y en la educación porque si esto lo tuviéramos no estaríamos hablando de estos temas. Vivamos y enfrentemos la realidad de todos y no solo la particular.